Storytelling para novatos (III). Cómo ir un paso más allá

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Lo sé. Ha sido leer la palabra storytelling e invadirte un carrusel de emociones muy rándom: ora éxtasis, ora gratitud, ora venganza… Es lo que tienen los palabros, sobre todo los que se ponen de moda, que nos seducen y nos confunden a la par. Pero eso es porque te pierden las prisas y no recuerdas que el término de marras es un viejo amigo de este blog y que ya hablamos de él acá y acullá. De hecho, hemos intimido tanto que ya sólo me falta ponerle un pisito. Y como no tengo el bolsillo para fiestas (o lo que vienen siendo los bajos de mi cuerpo para farolillos), quiero dar por terminado nuestro idilio con el post de hoy. Un broche en toda regla a la trilogía de storytelling para novatos.

¿Pero qué queda por contar después de haber dedicado 2 posts enteritos a este asunto? Hagamos memoria: en el primero te expliqué por qué aplicar está técnica y qué usos específicos podrías darle; y en el segundo te hablé sobre cómo contar tu historia de marca. Hoy quiero ir un paso más allá y contarte en qué está derivando esto del storytelling para que puedas llevarlo al terreno más práctico. Atención, porque 2 nuevos palabros se aproximan galopando a lo loco y agitando sus crines al viento. Se llaman storydoing y storyliving.

 

Storydoing

Esto es lo que de toda la vida se ha conocido como pasar a la acción. Ya no sólo voy a contar mi historia de marca y mis valores. Voy a  crear algo para que mi público pueda probar el principal valor mi marca.

Lo verás más claro con este ejemplo. Cuando te menciono a la marca “Volvo”, con toda probabilidad en tu cabeza resuena la palabra seguridad, ¿verdad? Durante años hemos escuchado que un Volvo es el coche más seguro que existe. Es el principal valor y así nos lo han ido transmitiendo. Pero dando un paso más allá, hace un par de años esta marca se propuso hacer algo que lo dejara aún más claro. Volvo lanzó una pintura en spray, llamada ‘Life Paint’, altamente reflectante, que no se percibe a la luz del día, pero que brilla intensamente en la oscuridad al recibir la luz de un foco, convirtiendo al ciclista en algo muy visible.

 

 

¿Ves de qué se trata? Creamos algo nuevo, algo que no es nuestro producto, algo que simplemente pone de relieve nuestro valor principal de marca y permite que nuestro público lo asimile mucho mejor porque no sólo se lo estamos contando: lo pueden probar. Con el storydoing, lo que te traslado es que, como marca, te escucho, me importas y voy a hacer algo que te ayude a ti y que apoye a mis valores, aunque no esté relacionado al 100% con mi producto o servicio.

Al final lo que perseguimos es implicar al cliente en la propia narración y conseguir que participe en ella activamente.

 

Storyliving

¿Pero sabes cuáles son las mejores historias? Las más memorables, las que mejor recordamos no son aquellas que nos cuentan, sino aquellas que vivimos. Si me cuentas una historia voy a sentirme más conectada a ti, pero si la vivo contigo voy a crear un vínculo duro e inquebrantable como un bocadillo de hormigón.

Por eso, el storyliving se centra en crear una experiencia que pueda vivirse en primera persona. Y es que no hay mejor historia que contar que aquella de la que formo parte.

¿Cómo están enfocando las marcas el storyliving? De 2 formas: a través de los eventos y de la realidad virtual. Muy atentos a esto último porque aunque suene la mar de futurista es una de las tendencias de comunicación que más fuerte están pegando en 2017.

Pero vamos a centrarnos en algo que seguro que te resulta más familiar. Si yo te digo Lucía Be, ¿qué frase se te viene a la cabeza? Quizás unas cuantas, porque Lucía tiene talento natural para la creación de claims y eslóganes (esta humilde publicista aficionada a las palabras se declara muy admiradora). Pero seguro que hay una que se impone con más fuerza. ¡Sí, exacto! La vida es una verbena. Una frase que concentra todo el universo simbólico y los valores de la marca como ninguna otra, combinando lo festivo y lo cotidiano. Porque no es una fiesta cualquiera: es una verbena.

Dicho esto, un caso claro de storyliving sería que Lucía Be organizara una verbena para que tú, como público de la marca, pudieras vivirla en primera persona. No verla, sino experimentarla a lo grande en tus carnes morenas. ¿A que así entiendes mejor el concepto?

 

Hala, pues ahora que eres experto nivel master del universo, ya puedes lanzarte de cabeza o al trote cochinero a experimentar con ambas cosas. Por mi parte, aquí termina este idilio sólo a la altura de grandes trilogías de la historia como Agárralo como puedas o Resacón en Las Vegas. Eso sí, relación formal no, pero un donde hubo fuego quedan cenizas no puedo asegurar que no se dé dentro de un tiempo. ¡Ya se verá, que a mí las despedidas me cuestan un rato!

 

Y como tampoco quiero despedirme de ti (aunque solo sea hasta el próximo miércoles), déjame lanzarte una pregunta para seguir de charleta en los comentarios: ¿a qué le ves más posibilidades en tu proyecto, al storydoing o al storytelling? Y otra más: ¿Nutella o Nocilla? 

 

¡Hasta la semana que viene!

 

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  • Ana - Nutella sin lugar a dudas jajajajaja. Hoy me has revuelto mucho la cabeza y aquí me tienes venga a pensar como hacer un storyliving y liarla un poco. Eres muy crack!ResponderCancelar

  • Lourdes - Yo también soy mas de Nutella y eso que intento resistirme. Aun no se si soy de storydoing o storyliving, pero lo que sí sé es que me has dado un montón de ideas y que aunque aun no sé qué, algo haré.ResponderCancelar

  • Carolina Ruiz - Yo soy de las que piensan que para qué elegir cuando se puede tener todo. Y eso mismo me lo aplico al chocolate y a tus posts. No sabría con aul quedarme, yo lo quiero todo. Que tengas un feliz día, tú también, Susana,ResponderCancelar

  • Ana - Ay, reina mora!! Con mi talón de Aquiles has venido a dar, Nutela, Nocilla, crema de cacao marca blanca…si es chocolate a mi me valen todos y soy incapaz de decir no.

    En cuanto a los storys, desde que asistí a aquella merienda sevillana en la que nos hablaste de todo esto (y de mucho más) vengo intentando ponerlo en práctica. Ya me dirás si progreso adecuadamente jejejeje.

    PDT: y tú? eres más de los donuts clásicos o te has rendido a los pantera rosa? 😛ResponderCancelar

  • delPrado - Mi buena Susana con estos ejemplos tan sabrosones me has encandilao a querer darme toditatoa al storyliving y al storydoing. A Lucía Be no me la pierdo a diario (juega en la división Nutella-Nocilla y una vez que la pruebas es difícil quitarse) pero el vídeo no lo conocía y es un bombonazo! Gracias!ResponderCancelar

  • Paula - Nutella, always!!!

    Y aunque ya conocía el storytelling, las dos nuevas tendencias me han dejado muy loca. No sé a qué le veo más futuro, pero el concepto lo entiendo, que es lo que cuenta!ResponderCancelar

  • Silvia - Nocilla siempre 😉ResponderCancelar

  • Cómo mejorar la experiencia del cliente de tu tienda online » SusanaTorralbo - […] Involucremos al cliente con nuestro storytelling. Cada uno de los pasos anteriores, deben estar perfectamente orquestados con los valores y la historia de la marca. Si aún no sabes qué es esto del storytelling, te vendrá de perlas la trilogía que publiqué recientemente aquí, aquí y aquí. […]ResponderCancelar

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