Demasiado pronto y demasiado tarde

Querida amiga, ¿sabes qué tienen en común la mayoría de las campañas que no funcionan? Que empiezan demasiado tarde. Y demasiado pronto. Las dos cosas a la vez.

Parece una contradicción, pero te prometo que no lo es.

No eres tu negocio

Querida amiga:

¿Y si te dijera que puedes morir de éxito… y no sentirlo en absoluto como un logro?