Demasiado pronto y demasiado tarde

Querida amiga, ¿sabes qué tienen en común la mayoría de las campañas que no funcionan? Que empiezan demasiado tarde. Y demasiado pronto. Las dos cosas a la vez.
Parece una contradicción, pero te prometo que no lo es.
Lo que escondes bajo la alfombra siempre vuelve

Querida amiga,
Mon Laferte dice: » yo prefiero abrir la herida y sanar que meter la basurita debajo de la alfombra».
Y yo también. YO TAMBIÉN.
Pero últimamente más que nunca.
¿Y si no estás bloqueada? ¿Y si es otra cosa?

Querida amiga, ¿y si el problema no fuera que estás bloqueada, sino que estás demasiado ocupada juzgando tus ideas para poder crearlas?
Me han robado. Pero esto no se lo han podido llevar

Querida amiga, nos hemos quedado sin tiempo.
Y ojito: no porque tengamos demasiadas cosas que hacer, sino porque ya no nos permitimos “perderlo” (y lo digo entre muchas comillas) aprendiendo.
No eres tu negocio

Querida amiga:
¿Y si te dijera que puedes morir de éxito… y no sentirlo en absoluto como un logro?