5 lecciones de marketing que aprendí viendo Stranger Things

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El espejo es un maldito traidor. Te pasas media vida ignorándolo, de repente un día te asomas y, ¡zas!, te clava una daga en el corazón. ¿Quién es esa señora? ¿Por qué tiene esa cara de cansada? ¿Es que no ha dormido en su vida? Curiosamente justo ahora que las patas de gallo y la incontinencia urinaria me miran fijamente a los ojos, es cuando más recuerdo mi infancia y aquellos maravillosos años, los 80’s.

Pero siendo honesta, he de admitir que este ataque de nostalgia gratuito no es sólo por lo que me muestra el espejo. ¡La culpa es de Netflix! Porque ¿quién se resiste a ver Stranger Things sin viajar en el tiempo? ¿Quién no se ha puesto un capítulo y se ha sentido un pipiolo inocente? ¿Quién no ha soñado con subir de nuevo su generoso y crecido pandero a la bici de la infancia? Y como no todo va a ser mirar al pasado, hoy quiero usar esta serie que tanto impacto ha causado en nuestros agitados corazones para contarte las 5 lecciones que aprendí viendo Stranger Things. ¡Empezamos!

 

1. El éxito caduca; sus fórmulas no.

Cuando algo ha funcionado puede volver a hacerlo si sabemos dar con la fórmula que lo llevó al éxito. No se trata de copiar, se trata de tomar aquellos elementos que sabemos que funcionan y combinarlos sabiamente. ET, Los Goonies, Regreso al futuro… hay multitud de referencias de películas de nuestra infancia en esta serie y, sin embargo, el resultado es otro. No es una copia, pero mantiene todos esos elementos que tanto nos gustaron en su día. Eso sí, confío en nuestra evolución como sociedad y rezo a todos los dioses del universo para que no vuelvan las mamachicho

 

2. Siempre hay una forma de comunicarse.

Si un niño encerrado en un mundo paralelo es capaz de comunicarse usando unas luces de Navidad, ¿qué no puede hacer un pequeño negocio por muy diminuto que sea su presupuesto? No tendremos dinero para anunciarnos en el primetime de una cadena de televisión nacional, pero tenemos algo mucho mejor: nuestra creatividad. Con eso, no hay mensaje que no podamos comunicar. Y para muestra, un botón. Hace unos días, yo soñaba con contratar a Angela Lansbury para el final de la campaña de lanzamiento de mi ebook. Pero como también soñaba con seguir comiendo y pagando la hipoteca este mes y los venideros, opté por esta opción. ¿El coste? Cero euros y una tarde de risas.

 

3. Los amigos siempre te salvan.

… Y no sólo en la ficción. En la vida real, todo emprendedor necesita el apoyo de quienes le rodean. Es imposible llegar a un público amplio y lejano si antes no hemos conectado con los que tenemos más cerca. Por eso, cuando alguien me comenta que está iniciando un nuevo proyecto siempre le recomiendo 2 cosas:

1) que durante un tiempo se olvide de esos pequeños lujos como la depilación y el tiempo libre;

2) que comunique a familiares y amigos que está emprendiendo y les pida encarecidamente que compartan y den difusión a cuanto publique en redes sociales. Darse a conocer sucede poco a poco y en círculos concéntricos, de modo que para llegar al círculo más amplio antes debes de pasar por el más pequeño y próximo.

 

4. Evocar sensaciones funciona.

Cada vez que oigo Dolce y Gabbana sucede los mismo. Nunca falla. Da igual si la marea está baja, si la luna no está llena y si estoy en modo pureza y castidad. Un carrusel de imágenes libidinosas se atropellan en mi mente. Y ojo, que la culpa no es mía. Aquí el tinglado emocional es obra y gracia del creativo que pensó que era buena idea mostrar en un anuncio de la marca, a la primera de cambio y sin preguntarme el nombre, un bañador blanco más encogido que una pera seca y un torso pétreo y musculado hasta decir basta. A mí, que no me gusta nada el olor a colonia, me enseñan eso y soy capaz de nadar en una marmita de light blue pour homme y pour todas las especies del arca de Noé.

Volviendo al tema, que se me va la sesera y la pureza, está claro que si Stranger Things ha tenido tan buena acogida es porque por momentos nos ha hecho sentir niños de nuevo. Y es que asociar nuestro mensaje o nuestra marca con emociones es siempre una apuesta segura.

 

5. No hay idea mala sino público objetivo erróneo.

¿Sabías que Stranger Things fue rechazada más de 20 veces por varias cadenas? Muchos querían alterar la idea original porque pensaban que era mejor orientarla plenamente hacia el público infantil. ¡Menos mal que no lo hicieron! Si hubieran hecho esto, las referencias a grandes mitos del cine de los 80 habrían pasado completamente inadvertidas y la serie habría sido un fracaso. Y es que más importante que tener una buena idea es saber a quién dirigirla.

 

Te he contado 5, pero que conste que tengo muchas más lecciones en la manga.  Porque… ¿para qué voy a ver la tele un rato tranquila, espanzurrada en el sofá, tapándome el lomo con una mantita, cuando puedo analizarlo todo y no reposar la mente? Esto es algo que, sin duda, no hacía en los 80’s. La otra gran diferencia, se encuentra al final de mi espalda. Eso tampoco estaba ahí. ¡Ay, señor, qué tiempos aquellos!

 

¡Hasta la semana que viene!

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  • Lourdes - Que sepas que he estado a punto de morir atragantada con lo de la incontinencia urinaria. No puedo contigo!! Un post súper original el de hoy.ResponderCancelar

  • Ana - Desde que vi en el stories la que tenías liada con las luces estaba deseando leer este post. Es genial!!!!ResponderCancelar

  • Valentina - Esta serie la tengo pendiente, y me alegro no haber leído nada parecido a un spoiler. Me ha encantado tu paralelismo y me han entrado aún más ganas de ponerme con esta serie.
    Y el punto con el que me quedo es el de pedir ayuda a tu circulo más cercano. Yo no lo hice ni lo hago, por dos razones:

    1- mi familia y amigos de toda la vida, tienen un problema con el idioma y no entienden nada de lo que pongo.

    2- mi gente de españa, no tiene ni idea de lo que hago y no lo entiende. Y a mi me da pereza tener que explicar todo. Y sí, lo admito. También algo de vergüenza.

    Así que supongo que este segundo punto es más bien una excusa, verdad? Venga, tomo nota e intento aplicarlo, prometido!
    😀ResponderCancelar

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