Mis dulces… ¡¡36!!

maternidad y emprendimiento

 

Cuando te caen más castañas de las que te gustaría, es inevitable pensar. Pensar fuerte. Nada de reflexionar un poco y olvidarse del tema, no. Pensar con ahínco, apretando la sesera como si estuvieras a punto de parir una idea. Si a esto le sumas que una es campeona olímpica en darle vueltas a la croqueta (con y sin pértiga), tenemos el combinado perfecto. Agitar y listo. La crisis existencial está servida.

Que sí, que yo sé que esto es un blog profesional, que por muchas gracietas que meta entre consejo y consejo, aquí hemos venido a aprender. Pero, como dueña del cortijo, y habiendo sido mi cumpleaños hace exactamente 5 días, hoy me vas a permitir la licencia de hablar un poco más de mí y un poco menos de marketing. De todas formas, estoy segura de que me vas a entender bien, sobre todo si, como yo, acarreas una cantidad de castañas considerable…

La cosa funciona más o menos así: la veintena se nos pasa en un suspiro. Terminamos la carrera, hacemos prácticas, encontramos un trabajo y, para cuando nos damos cuenta de que aquello no es lo que queremos, ya hemos rebasado los treinta. En mi caso, fue a los 32 cuando entré en crisis y comprendí que había llegado el momento de cambiar de vida, pero, acobardada cual Pinocho en aserradero, no di el paso hasta un año más tarde. Con 33, edad a la que la mayor parte de mis amigas ya habían sido madres (y algunas hasta repetían experiencia), no se me ocurre otra cosa que ignorar la llamada de la selva, hacerme la sorda, la sueca y la loca, y lanzarme a emprender. A los 34, la selva, reconvertida en verdulera de mercado, dejó de llamarme sin más para empezar a desgañitarse con una suerte de grito sin fin. Era evidente que no podía retrasar mucho más el tema de la maternidad, pero decidí darme dos años de tregua, dos años de no pensar en otra cosa que no fuera sacar adelante mi negocio. ¡Y funcionó! ¡Vaya si funcionó! Heme aquí, finalizada la tregua, a los 36, con un negocio que funciona y del que me siento orgullosa. Pero… ¿y ahora qué?

Si dejo de echarle gasolina al coche en este momento, de poco sirve todo el camino recorrido. Si sigo ignorando a la señora selva, pronto tendré el arroz tan pasado que sólo me servirá para enfoscar paredes. Se avecina una nueva ronda de negociaciones y esto pinta peor que lo de formar gobierno en España. A mí que me congelen a lo Walt Disney hasta que en este país nos hagamos los suecos del todo y facilitemos esto de emprender, y de ser madres y tener carrera profesional a la vez. Que paren el tiempo. Que me den otra tregua o me concedan la inmortalidad. Porque el día menos pensado entro en Prenatal engorilada perdida y arraso.

 

¡Hasta la semana que viene!

38 comentarios
Añadir un comentario

Tu email nunca será publicado Campos requeridos *

  • Lourdes

    Donde hay que firmar para cumplir 36 pareciendo una niña??? Eres uña pipiola, relájate y disfruta, que hoy en día se puede ser madre más tarde y no pasa absolutamente te nada. Un beso y muchas felicidades, este va a ser tu año, bonitaResponderCancelar

    • Susana

      ¡Muchas gracias, Lourdes! Espero que mi año también sea el tuyo. ¡Un beso!

  • Anna Marco

    Me he quedado loca, Susana. Te echaba como mínimo diez años menos y mira que te sigo desde el principio. Da mucha rabia sentir esa presión por ser madre cuando tienes otros proyectos. Creo que no hay una respuesta mágica para esto, haz simplemente lo que te pida el cuerpo y no pienses en lo demás. Por cierto, muero de envidia con tus abdominales :/ResponderCancelar

    • Susana

      ¿10 años menos? Menuda alegría me das, ¡ya quisiera yo andar todavía en la década de los 20! ¡Un beso!

  • Me sumo a los comentarios de arriba!! Pareces una niña, Susana, una niña con abdominales , así que yo no me comería la cabeza ni tendría prisa por nada. Si quieres ser mamá ahora, hazlo y que nada te frene. Si sientes que aún no es el momento, tranquila, aún tienes tiempo…ResponderCancelar

    • Susana

      Jajajajajaja, ¿una niña con abdominales? Me ha encantado…

  • Qué gracia me ha hecho lo de la selva y el arroz… ahora somos madres a los 40 y ya no se hacen notas periodísticas ni portadas por ello, recuerdas? 😉ResponderCancelar

    • Susana

      ¡No todas, Sami! La genética es caprichosa, pero espero que la mía sea benevolente y aguante unos añitos más…

  • Me veo los próximos posts que se vienen: 5 lecciones de marketing que aprendí en el embarazo, 4 tips para tu negocio que a mí me enseñó la comadrona… Como haces con todo lo demás, seguro que serás capaz de fusionar tu pasión, tu negocio y tu vida personal. Es difícil llevarlo todo adelante, pero nadie nos pide perfección (solo nos la pedimos nosotras, en verdad).ResponderCancelar

    • Susana

      Tienes razón, queremos hacerlo todo y bien y nos presionamos demasiado. ¡Intentaré relajarme un poquito! Me punto esas ideas para los posts… ¡son la bomba! Jajajaja

  • Me encantó el post.. ojala este país aprenda un poquito sobre conciliación laboral y familiar que nos hace mucha falta. Mientras tanto toca hacer lo que te pide el cuerpo.. seguro que aciertas 🙂 Besos.ResponderCancelar

    • Susana

      ¡Eso espero, guapetona! De todas formas, me equivoque o no, nunca sabremos qué habría pasado eligiendo otro camino. Eso es lo bueno…

  • Como pinocho en aserradero….jajaja, todas son buenas, pero siempre hay una que es la mejor. Venga, ponte a ello…tápate los ojos y salta sin red, de verdad que para la maternidad no hay otra manera. Te lo agradecerás a ti misma, ya verás. Animo!!!ResponderCancelar

    • Susana

      Beatriz, al final esa fue la conclusión del día: que nunca hay un momento perfecto y hay que lanzarse sin más. ¡Gracias por tu consejo!

  • marta

    Como siempre, mil gracias por compartir tantas y tantas cosas con nosotros. Yo, que soy lo menos gregario y fiel que hay sobre la capa de la tierra, no me pierdo ninguno de tus posts y me encanta saber que estás ahí, tú y tu frescura de lechuga recién recogida de la huerta.
    Desde mis casi 47 te diré una cosa, pensar pensar y pensar no sirve para mucho, un poquito es suficiente. Ser madre está sobrevalorado y no serlo también. Tengo dos hijos, de 14 y 12 años, y es durísimo, pero nunca me he arrepentido (y si lo hago me olvido al segundo!)y me enseñan todos los días a quererles y quererme más y más. De verdad, haz lo que sientas y no tanto lo que pienses. Un besazo preciosa, ¡felicidades y mucha suerte!ResponderCancelar

    • Susana

      Marta, me encantó leer tu comentario en su día y me ha encantado releerlo ahora. Supongo que tienes razón: ser madre, en plan general, está sobrevalorado. Pero no quiero perderme lo del plano individual, lo de que te enseñen cada día a quererles más y más a pesar de lo duro que es. Mi cuerpo y yo necesitamos una charla sincera, de tú a tú, a ver si nos aclaramos… ¡Un beso!

  • Tu post menos profesional-mas personal me ha encantado!! Me has hecho reír porque me siento identificada con eso de las castañas. Yo estoy en el camino del emprendimiento hace un añito con 35!! Y con 2 enanos a cuestas!
    Puedes ser madre cuando te apetezca, tiempo tienes. Y si quieres que sea ahora…cuesta más pero es gratificante tener dos locos bajitos. Lo difícil es lo de emprender y eso lo tienes superado!!ResponderCancelar

    • Susana

      Ay, Ingrid, a mí me da que lo difícil es lo otro: ser madre. ¡Eso sí que tiene mérito!

  • Sara

    Hola guapa, gracias por compartir un día más con tu frescura y honestidad.
    Puedo comentarte el artículo desde tres facetas diferentes, la de emprendedora, la de madre y la de terapeuta en fertilidad. ¿Por cual empiezo? Como mujer emprendedora, emprendí mi primer proyecto en cooperativa a los 24 años, y aunque era un proyecto muy apasionante lo que yo tenía claro es que quería ser madre y que en cuanto el proyecto me lo permitiera lo haría… al final me puse cuando lo sentímos con mi pareja, porque el proyecto nunca iba a estar en el momento ideal.
    Como madre te puedo decir que más vale pronto que tarde, eso sí, estando bien en pareja mucho, pero que mucho mejor. Esto es muy bonito pero muy duro y formar un buen equipo con la pareja marca la diferencia.
    Como profesional de la fertilidad natural y asistida te diré que si tienes la inquietud de ser madre, puedes hacerte una valoración de tu reserva ovárica. Eres joven, pero estos años que te quedan por delante son de oro si quieres ser madre porque se envejecen rápido los óvulos. Si no, siempre puedes cuidarte mucho mucho para mantenerte joven con tus mini-yo 😉

    Espero haberte liado más! No me cabe duda que puedes con todo lo que te propongas. Déjate sentir dónde está tu deseo y a por ello! Un abrazo enorme!!ResponderCancelar

    • Susana

      Un millón de gracias por tu comentario, ¡Sara! ¡No sabes lo mucho que me has aclarado las cosas! Hace tiempo que vengo dándole vueltas al tema de congelar óvulos, por si las moscas. Igual lo hago y así estoy un poco más tranquila… ¡Un beso enorme!

  • ¿Sabes que te digo? Que tú puedes con todo. No se si lo sabías. Y que además lo de la llamada y esperar a estar preparada y tal no existe. Es te lanzas o no.ResponderCancelar

    • Susana

      Tienes razón, Ana. Todas coincidís en que es cuestión de lanzarse… ¡Por algo será! Me están siendo de mucha ayuda todos vuestros comentarios. ¡Un beso!

  • Creo que tu trabajo en el blog dedicado a la publicidad no tiene porqué cambiar mucho si decides embarcarte en la maternidad, pero estoy segura de que esa experiencia en tu vida personal te cambiará totalmente la forma de ver las cosas y posiblemente también puede cambiar la esencia que tú desprendes, incluso a mejor, un hijo enriquece la vida.
    Eres joven, no tengas prisa, pero tampoco pausa! Saludos!ResponderCancelar

    • Susana

      Ains, Charo, ¡una pausa es lo que necesito! Jajajaja. Más que el trabajo del blog temo el resto. Ahora mismo tengo un ritmo de trabajo muy fuerte para hacer que la máquina funcione y esto con un bebé es inviable. Pero leyendo todos los comentarios me he dado cuenta de que si que sea posible, tengo que hacer cambios y lanzarme 😉

  • Jann

    Hola Susana, tengo 21 así que apenas voy a pasar por todo lo que tú comentas pero si algo te puedo compartir es que leas Eclesiastés 3:1-15, espero que sea de bendición para ti.

    Te dejo un link para que puedas leerlo: https://www.biblegateway.com/passage/?search=Eclesiastés+3%3A1-15&version=TLAResponderCancelar

    • Susana

      ¡Muchas gracias, Jann! Toda la razón a tus 21 añitos.

  • Me encantan tus reflexiones, aún soy muy joven, pero estoy en esa época de la veintena que se nos pasa volando. Pensar que cuando cumplíamos años nos daba miedo y ahora se nos van pasando.
    Un besito guapa 🙂ResponderCancelar

    • Susana

      La veintena pasa en un suspiro, Sonia, ¡así que aprovéchala bien! Yo aún creo que tengo 25 y mira si han pasado años, jajajaja.

  • Rosa

    Hoy comentaré por aquí guapa!Desde una pequeña experiencia, sigue siempre lo que dice tu corazón, no hay un tiempo exacto para algo, aunque algunas cosas se den mejor planeadas, pregúntate y pregúntense los dos, que es lo que más desean y sin remordimientos a ello, hoy en día hay tantos medios para salir embarazada pero hay algo en las mujeres que nos pasa factura y es la edad, yo dejé pasar y cuando a los 38 quise no pude, cada organismo es diferente y pues hay muchas que a los 42 tienen hijos, en mi caso la naturaleza de procrear no me fue favorable, hoy todo ha pasado y estoy muy bien, pero es muy estresante todo el proceso de tratamientos,intentos etc además de costoso. No importa el mundo, la gente, la sociedad, los amigos familia, es lo que tú quieres y quieren junto a tu chico, dale al trabajo el peso que debería tener, claro que importa, pero ten en cuenta que hoy estás muy alto y mañana no se sabe, la vida es dura con y sin hijos jaaa a menos que tengas claro que puedes adoptar, Todo esto con el apoyo de tu chico, económicamente podría aportar más y tú trabajar menos tiempo…Lo que puedes hacer es un control general de tu útero, ovulación, trompas etc y pues si por el momento no deseas quedar embarazada sabrás que estás bien..pero como experiencia y mujer te sugiero, no dejes pasar el tiempo..y sino has una reserva ovárica, que cada año que dejes pasar se ovula menos. Ahora estás en la cúspide de tu trabajo y pues que mejor no jaaj charlen mucho conversen y decidan lo que decidan sea con amor, sin reproches, independiente el resultado…siempre de a dos! Las mujeres podemos con todooooo Un abrazo grande !!!ResponderCancelar

    • Susana

      Muchas gracias por contarme tu experiencia, Rosa. ¡Me ayuda mucho! Hoy en día nos vemos tan jóvenes con treinta y tantos que no caemos en la cuenta de que no seremos fértiles para siempre. Hace tiempo que le estoy dando vueltas a la idea de congelar óvulos y teniendo en cuenta lo que me comentas casi estoy decidida, o al menos, me haré un estudio. ¡¡Un abrazo y gracias por tu generosidad!!

  • Jesus

    Querida Susana te acuerdas de cuando tu mayor problema era el cuaderno de limpio de don Gregorio? Jajajaja que años aquellos …. Yo por mi experiencia fui al contrario que tú ya tengo dos enanos ya de 6 y 4 pero mi marca personal de artista es solo un espermatozoide. Si deseas ser madre adelante campeona no pienses que tu vida laboral morira solo tendrás que adaptarla a tu nueva situación y lo harás natural y progresivamente y siendo como eres serás una madre genial. Y otra cosa el arroz ya no se pasa soy tonta has oído hablar de ana rosa Quintana jajaja un beso y espero haberte ayudadoResponderCancelar

    • Susana

      ¡Quién volviera a esos tiempos, Jesús! Qué vidas tan diferentes, ¿verdad? A ver si nos vemos alguna vez y nos ponemos al día. ¡Un beso!

  • Sabes que eres un bebé no?? Yo.quiero tener 36 y tener ese negocio tuyo, esa imaginación, ese arte para hacer fotos…esa gracia que tu tienes querida. Ser madre es muy bonito, maravilloso, pero todo tiene su momento, no te agobies y hazlo cuando creas que es el momento, no te arrepentirás, muaaaaaResponderCancelar

    • Susana

      ¡No tanto! Tú con mi edad ya eras mamá. Yo te cambio los años y el negocio por Camila y Lucas, ¡que valen un potosí! :*

  • La llamada de la selva??? Esto no puede ser…que si tu te conviertes en mama yo paso de forma inmediata a ser abuela ¡socorro!… no guapa lo que tu hagas siempre estará bien hecho y yo te animo en todo lo que decidas ¡adelante! BesosResponderCancelar

    • Susana

      Jajajajaja, lo que no sé es cómo he tenido la poca vergüenza de llamarte mamá con los 10 años escasos que no separan, jajajajaja. No me lo tengas en cuenta, era joven e ignorante ;*

  • Llevo varios post tuyos leídos del tirón y cada vez me identifico más contigo, me encantan tus consejos. A punto de cumplir los 31 empiezo con tu misma crisis de los 32. Me replanteo todo lo que he hecho hasta ahora y si de verdad es el camino que quiero seguir. En un alarde de valentía he iniciado un blog para emprender algo que me hace mucha ilusión, pero aún le queda mucho por mejorar. Por otro lado, y algo antes que tú, ya siento la presión de querer ser madre y no encontrar el momento perfecto, que como dicen muchas en su comentarios no tengo claro que llegue, así que solo quedará buscar el momento no perfecto para lanzarme de cabeza a la piscina.ResponderCancelar

    • Susana

      ¡Hola, Patricia! ¡Encantada de tenerte por aquí! Ponte cómoda y siéntete como en casa. ¡Yo te cambio tus 31 por mis 36 cuando quieras! No te agobies, aún tienes tiempo para hacer que tu blog funcione y aún te sobre para ser mamá. Pasito a paso se hace el camino, ¡ya verás!

Si es la primera vez que vienes por aquí, me presento: soy Susana, una publicista con una cámara pegada en la mano. Éste es el lugar desde el que comparto todo lo que sé sobre comunicación, marketing y publicidad (y sobre donuts, mi madre, lo divino, lo humano…). Quédate un rato conmigo; ¡las risas están aseguradas!




* Para cumplir con la nueva Ley de Protección de Datos y que tus datos estén a salvo (cosa que me importa y mucho), debes leer y aceptar mi política de privacidad. Tus datos serán guardados en  1&1 Internet España S.L.U. y Mailchimp, mis proveedores de hosting y email marketing.

Emprender
Marketing
Creatividad
Blogging
Redes sociales
Copywriting

MENÚ