Cómo definir tu branding

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Ven, acércate en silencio, así, de puntillas, intenta que nadie pueda oírte. Vamos a colarnos en la vida de una desconocida, a observarla por esta mirilla secreta. Enseguida entenderás por qué…

Ahí está, ¿la ves? Ella no puede vernos. Se llama Teresa. Tiene 35 años y un mundo interior tan enorme que a veces olvida que el café sabe mucho mejor con azúcar, que no ha cerrado el coche con llave y que el cumpleaños de su hermana fue ayer. Y es que Teresa tiene la cabeza llena de cosas y la agenda repleta de planes. Ella es algo así como la maleta de Willy Fog, todo el día de un lado a otro, intentando conciliar los “debo” con los “quiero” para que al final del día, y del mes, le salgan bien las cuentas.

Aunque ahora la veas haciendo una tarta y un rato antes haya estado ensayando con su grupo, dentro de un rato parará para pensar en su futuro y en ese proyecto de montar una tienda online para vender joyería handmade. Casi tiene decidido el nombre para su marca, pero esto del branding se le resiste más que doblar una sábana bajera. ¿Cuál es el tono correcto con el que debe comunicarse? ¿Qué debe transmitir su identidad visual? ¿De qué estilo deben ser sus fotos de producto? Cargada de preguntas sin respuesta, Teresa se siente como un cuadernillo Rubio. No sabe que la solución está en la palma de su mano. Sólo necesita un poco de claridad y tomar algunas decisiones.

El ser humano es complejo por naturaleza. Hoy nos da por el yoga y mañana por el running. Hoy estamos enamorados hasta la médula y mañana no sentimos ni la epidermis. Hoy dejamos de fumar y mañana anhelamos el humo de un cigarrillo ajeno. Nuestros pensamientos y emociones viajan por el desierto a lomos de un camello cojo. Nuestra personalidad tiene tantos matices y aristas que resulta complicado volcarla en un proyecto o en una marca. Debemos elegir sólo aquello que además de guardar coherencia entre sí, también la tenga para nuestros clientes. Para definir nuestro branding, debemos encontrar el equilibrio entre quiénes somos, qué hacemos y cómo es nuestro cliente potencial.

Después de saber esto, Teresa ya se siente un poco más tranquila, ha cogido lápiz y papel y ha hecho algo así:

 

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Ahora que lo tiene ante sí le parece tan evidente que se pregunta cómo no lo vio antes. Incluso es capaz de tomar decisiones secundarias como la gama de colores que va a emplear, la forma en la que empezarán sus newsletters, el atrezzo secundario que utilizará para sus sesiones de producto, el diseño de su web… Todo tiene mucho más sentido y eso hace que se sienta segura.

Puede que mañana eche sal en su café, que tarde un buen rato en encontrar su coche o que siga sin felicitar a su hermana. Eso no lo sabremos porque es hora de dar un paso atrás y alejarnos de esta mirilla secreta. Pero estoy segura de que Teresa dormirá a balcón abierto y pierna suelta, como sólo se duerme cuando puedes resucitar el tiempo muerto con el pulso de tus ideas y planes, cuando te acompaña el sentimiento de que todo va a salir bien. Y mañana… mañana será otro día.

 

¡Hasta la semana que viene!

 

 

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  • Lourdes - Precioso, Susana! Qué bonito escribes…ResponderCancelar

  • Noelia - Jajajaja, que chulo Susana!!
    un abrazo,
    NoeliaResponderCancelar

  • Mónica - Me ha encantado Susana. Me siento súper identificada con Teresa.ResponderCancelar

    • Susana - Todas somos un poco Teresa en el fondo, Mónica. ¡Qué bien que te haya gustado!ResponderCancelar

  • Cuqui - Que bien me lo paso cada miércoles y como me gusta asomarme a esa mirilla en plan cotilla !!!!ResponderCancelar

  • Ángeles - Cada vez que te leo, envidio de forma sana como te expresas y como puedes hablar de cualquier cosa sin que pueda perder el interés en cada palabra!ResponderCancelar

    • Susana - Jajajajaja, tú has visto en directo cómo es este método tan depurado 😉ResponderCancelar

  • Sarah Gibrán www.mbfestudio.com - Está molando esto de ser voyeur 🙂 Necesito mucho del branding, me pasa como a ella, demasiadas cosas, demasiada creatividad pero poco tiempo para planificar la comunicación … Un abrazoResponderCancelar

    • Susana - ¡Hola, Sarah! Yo creo que a todas las personas creativas les sucede lo mismo: le gustan muchas cosas y son muy polivalentes, pero es cuestión de enfocarse un poco sólo. Seguro que lo consigues. ¡Un abrazo!ResponderCancelar

  • Eugenia - Eres en una palabra…BRILLANTE!!!ResponderCancelar

    • Susana - ¡Muchísimas gracias, Eugenia! Encantada de verte por aquí.ResponderCancelar

  • Ana - Creo que has dado totalmente en el clavo. Trabajar siendo tú misma te hace conseguir las mejores creaciones y, por tanto, los mejores resultados.
    Enhorabuena por tu trabajo y por el blog con tus posts siempre tan acertados.ResponderCancelar

    • Susana - ¡Muchísimas gracias, Ana! Creo que esa es la ventaja de los emprendedores y pequeños negocios frente a las grandes corporaciones. Pueden tener un branding muy personal que empalice muy bien con sus clientes. ¡Hay que aprovecharla!ResponderCancelar

  • Susana - que identificada me siento con el post de hoy!!! yo también soy puro despiste, y mi revelación no se produjo con papel y lápiz pero si de repente un día de inspiración 🙂ResponderCancelar

    • Susana - Lo importante es que la hayas tenido. Yo tengo revelaciones en los sitios más insospechados: en la ducha, tomando una copa y hasta en el dentista… jajajajaResponderCancelar

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