Cómo triunfar en Instagram sin comprarse un gato

triunfar en instagram

 

Todo empezó cuando dejó de importarnos comernos la comida fría. Después vino esa extraña manía de fotografiarse los pies por doquier (al borde de la piscina, en la orilla del mar, en el bar de la esquina…). De repente, todos aprendimos a poner morritos y una mirada más intensa que el bronceado de Giorgio Armani. Perdimos el miedo y la vergüenza y nos lanzamos a mostrar nuestras vidas en un festival de exhibicionismo sin precedentes. Descubrimos que la comida y el porno podían compartir etiqueta. Y hasta vimos cómo un palo se convertía en nuestro compañero inseparable de aventuras.

Instagram llegó, vio y venció. Nos robó el corazón igual que el simpático del grupo: a lo tonto y sin darnos cuenta. A estas alturas de la película, tengo muy claro que nos ha llevado al huerto y de allí ya no hay quien vuelva.

Lo confieso, a mí me tiene en el bote. Tonta perdida, para más señas. Es la única red social en la que actualizo a diario, incluso estando de vacaciones. Es quedarme sin wifi y notar que se me escapa la vida, que me aíslo del mundo, que pierdo el norte cual camello en el Ártico. A mí Instagram me entretiene más que una manifestación de payasos. Pero ése no es el único motivo por el que le declaro amor eterno hasta en el Registro Civil si hace falta. Instagram se hace de querer porque me trae clientes. Y además me los trae haciendo algo que me divierte: pensar en fotos, combinar colores y escribir sobre lo que me apetece. Los que me seguís por allí, ya sabéis que soy de tecla fácil y que lo mismo hablo de mis vecinos, que escribo un microrrelato o canto una saeta. Según el siroco que me dé. Y es que si algo bueno tiene esta red es que te permite mostrar otras parcelas de ti mismo, más allá de lo estrictamente profesional.

Pero desde que sé que las reglas del juego van a cambiar tengo sentimientos encontrados. Si eres un habitual de esta red, habrás podido ver en las últimas semanas la aparición de publicaciones patrocinadas. Aunque hasta ahora han sido muy puntuales, en las próximas semanas veremos un aumento de este tipo de publicaciones, ya que la posibilidad de anunciarse en esta red se va a hacer extensible a todo tipo de negocios (pequeños y grandes).

Un nuevo medio en el que anunciarse puede ser visto como una oportunidad más, sobre todo para los pequeños negocios, a los que los precios reducidos de este tipo de publicidad les permite anunciarse como lo haría una gran empresa. Pero, por otro lado, temo que perdamos otras cosas por el camino. Si algo tiene Instagram es que permite medir muy bien el engagement de tus publicaciones, y ver qué tipo de contenidos gustan más y cuáles menos. De este modo, podemos saber de una manera muy fiable si vamos por el camino correcto o andamos más perdidos que una gaviota en Burgos.

En cualquier caso, como novedad, os cuento que estas publicaciones patrocinadas van a incorporar la opción de hacer click para ir a una URL concreta (algo que se echa mucho de menos en Instagram), colocar varias fotos (en formato carrusel) en una misma publicación, y hasta subir videos de 30 segundos (en lugar de 20).

Estas publicaciones patrocinadas podrán ser configuradas desde el editor de campañas de Facebook (más dinerito para Mark Zuckerberg), así que parece que el modo de desarrollarlas va a ser muy parecido, pudiendo seleccionarse el perfil del público objetivo, el presupuesto y la duración.

Independientemente de si vas a hacer uso o no de estas publicaciones patrocinadas, algo que no debes dejar de hacer es trabajar en tu estrategia de contenidos y buscar nuevas formas de comunicarte con tu público. Por eso, no quiero terminar este post sin darte alguna idea al respecto.

Como comentaba antes, una queja bastante generalizada de los usuarios de Instagram es la imposibilidad de incluir enlaces en las publicaciones. Pero existen fórmulas más que ingeniosas de paliar esta dificultad. La más llamativa consiste en servirse de las etiquetas que puedes colocar sobre la imagen para conducir a otra cuenta de Instagram. Por ejemplo, en esta campaña de Ikea, la marca ideó el modo de mostrar un catálogo interactivo usando estas etiquetas. Cada categoría de la tienda, llevaba a una cuenta secundaria donde podían verse las fotos de todos los productos de esa categoría. El resultado fue espectacular. Puedes ver el video aqui:

Otra campaña de lo más ingeniosa fue la que llevó a cabo Target (@target), que es una de las cuentas de tiendas más divertidas que existen en Instagram. Con motivo de Halloween, la empresa publicó a diario durante 15 días una imagen de la típica calle de barrio residencial americano (de hecho, en la vista de mosaico se podía ver cómo esas calles formaban un vecindario). En el texto te invitaban a pulsar sobre la imagen. Al hacerlo, a un lado de la imagen podías leer “truco” y al otro lado, “trato”. Si pinchabas en truco, ibas a una cuenta en la que, a través de un mosaico de imágenes, te explicaban el paso a paso para hacer un DIY. En cambio, si pulsabas sobre trato, accedías a un perfil diferente, con el paso a paso de una receta. En total, la marca creó 30 cuentas secundarias (15 de trucos y otras 15 de tratos). El golpe de efecto fue alucinante.

Imagina todas las aplicaciones que puede tener esta técnica, no sólo para el catálogo de productos de una tienda online, sino para otros muchos tipos de negocios y proyectos: el portfolio de un fotógrafo, el recetario de un blog de cocina… Sólo necesitas echarle un poco de imaginación al asunto, algo así como lo que he hecho yo hoy en mi cuenta de Instagram (@susana_torralbo). Si no sabes de qué hablo, es porque aún no me has visitado, así que allí te espero para explicarte de un modo muy visual (y con sorpresa incluida)  todo lo que acabo de contarte.

 

Hoy termino así, en plan final de Twin Peaks, pero lo entenderás todo cuando me hagas una visita.

¡Hasta la semana que viene!

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  • Lourdes - Me encanta la idea, Susana. Yo tb prefiero que no se comercialice todo, todo, porque se pierde la esencia de las cosas. Un beso, y como siempre, genial el postResponderCancelar

  • Marina - Siempre dando ideas, eres toda generosidad, Susana. Me encanta seguirte por eso y porque me muero de risa siempre. Qué tengas buen día!!!!ResponderCancelar

    • Susana - Gracias, Marina. Si no se comparte lo que se tiene o sabe, ¿de qué sirve?ResponderCancelar

  • Mar - Alaaaaa, qué bueno lo que has hecho hoy en Instagram. Me parece tan original y tan guay que pienso copiarte. Un beso y mil gracias por enseñar de este modo tan único!ResponderCancelar

    • Susana - ¿Te ha gustado? Me alegra mucho, Mar. Espero que te haya inspirado. ¡Un beso!ResponderCancelar

  • Ana - A mí me tienes enganchada a tu Instagram, a tus fotos, tus historias, tu forma de escribir. Y los miércoles no falto a la cita del blog, ¡me encanta! Enhorabuena por todo lo que haces, Susana.ResponderCancelar

    • Susana - ¡Oohhh, muchas gracias, Ana! Disfruto muchísimo escribiendo historias pequeñitas en Instagram. ¡Un beso!ResponderCancelar

  • Verónica - Genial post!No sé si te estoy pidiendo los trucos del mago(en cuyo caso lo entenderé),¿pero cómo has hecho para crear los mosaicos?. Gracias!ResponderCancelar

    • Susana - ¡Hola, Verónica! El mosaico lo creo directamente en Photoshop. Abro la imagen y con la ayuda de guías la voy guardando en varias partes diferentes (en mi caso, han sido 6).ResponderCancelar

  • Tutti frutti veraniego para aprovechar las vacaciones » SusanaTorralbo - […] en las publicaciones. Pero existen fórmulas más que ingeniosas para paliar esta dificultad. En este post te cuento una de ellas, la más llamativa, y te muestro cómo ha sido empleada por grandes […]ResponderCancelar

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