¿En qué redes sociales tengo que estar? Cómo ir añadiendo nuevas redes a tu estrategia

cómo elegir redes sociales

Si no tuvieras un negocio y me preguntaras en qué redes sociales debes estar, tendría muy clara la respuesta. En la de comer pipas a la fresca, oiga. En la de jugar al dominó, irte de copas porque sí o aprender a hacer croquetas con tu madre. Esas son las únicas redes sociales que de verdad recomiendo. Pero, siendo realistas, si tienes un proyecto y quieres darle visibilidad, no te queda otra que estar presente y relacionarte en el mundo 2.0. Menudo descubrimiento, ¿no? Si eso lo sabe cualquiera… Lo sé, maifrén, pero esa no es la cuestión. Si estar ya sabemos todos que tenemos que estar. ¡La cuestión es dónde!

Lo veo muy a menudo en muchos de mis clientes. Justo se están lanzando en un nuevo proyecto, de repente se plantea la necesidad de abrir cuentas en redes sociales y, ante la duda, se hacen un perfil en todas (o casi), que si ancha es Castilla, el mundo digital ni te cuento… En un abrir y cerrar de ojos están sacando un negocio adelante, aprendiendo a promocionarse e intentando actualizar en Facebook, Twitter, Google Plus, Instagram, Pinterest… y, ya puestos, subiendo al Everest en chanclas. ¡Que estamos muy locos! ¿Es que nadie ve que esto es inviable? El resultado es siempre el mismo: perfiles abandonados como piscinas en invierno y la sensación amarga de no llegar a todo.

Y es que llevar al día tantas redes sociales desde el principio es más pesado que un tanque en la solapa, que un pantalón de pana mojado y que un melón en las pestañas. Es absolutamente desaconsejable a no ser que puedas permitirte contar con los servicios de un community manager (en cuyo caso, me callo y te aplaudo con las orejas). Te en cuenta que empezar a trabajar tus redes sociales es como cocinar un plato. Si quieres que salga bien, no echas todos los ingredientes en la olla a la vez; los vas añadiendo según el grado de cocción que necesite cada uno, según la rapidez con la que suelta el agua, según lo blando o duro que sea… Pues con las redes sociales igual: si quieres que tu plato tenga fundamento, añádelas poco a poco.

Te pondré otro ejemplo: imagina que mañana vas a empezar a correr. Lo más probable es que te pongas como objetivo inicial algo razonable. Aún así los primeros días sentirás que se te escapa la vida y un pulmón por el camino, que tienes por corazón las mismísimas calderas del infierno y la cara como una lombarda. ¿Qué sucedería si, además, te hubieras marcado un objetivo alto? Muerte. Apocalipsis. Advenimiento. Juicio final. Mañana va a correr mi primo… Abandonarías a la primera, y lo sabes. Justo lo que sucede cuando de la noche a la mañana queremos tener presencia activa hasta en las redes de San Pedro el Pescador.

Por eso, mi consejo es que al principio estés en una o, como mucho, dos redes sociales. Para elegirlas, te propongo que te quedes con aquellas que combinen estos requisitos:

  1. Que sepas sin lugar a dudas que tu público objetivo está en esa red.
  2. Que se base en un medio de expresión que controles. Por ejemplo, si ante la cámara de video te quedas más parado que un gato de escayola, pero eres the master of universe fotografiando lo que te rodea y contando tu día a día, tu sitio está en Instagram y no en Youtube.

Más adelante, cuando ya hayas explorado tu propia voz, tu storytelling y tu forma de relacionarte en estas primeras redes, podrás seguir añadiendo ingredientes a la salsa, poco a poco. Sin prisa. Pero sin pausa.

Con una base firme en otras redes, siempre puedes lanzarte a experimentar otros canales y formas de expresión en los que también esté presente tu público objetivo. Pero si intentas hacerlo todo de golpe y bien lo único que conseguirás es frustrarte y quedarte a medias. Tranquilidad absoluta. Zamora no se ganó en una hora. Ni Facebook. Ni Instagram. Ni Youtube. Pero date tiempo. ¡Se van a enterar esos zamoranos!

 

Última hora: la cotilla que hay en mí ha vuelto a poseerme y, salvo que venga al padre Karras a solucionarlo, quiere saber en qué redes sociales estás tú y si te resulta llevadera actualizarlas con frecuencia. ¡Seguimos charlando en los comentarios!

 

¡Hasta la semana que viene!

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  • Anna - Gracias por poner un poco de cordura al asunto, Susana. Últimamente siento que no me llega la vida, pero me he empeñado en seguir llevando a la vez 5 cuentas porque creía que eso era lo que tenía que hacer y en realidad no estaba llevando bien ninguna 🙁 Ahora lo tengo claro!ResponderCancelar

    • Susana - ¡Cuánto me alegro, Anna! Ya lo dice el refranero: quien mucho abarca, poco aprieta. Pues con esto de las redes igual. Y puestos a elegir, ¡mejor apretar! 😉ResponderCancelar

  • Estela - Hola, Susana, acabo de descubrirte en Instagram. Tienes una galería preciosa. Quiero que sepas que me ha encantado el post, súper útil y divertido, así que por aquí me quedo… Saludos!ResponderCancelar

    • Susana - ¡Hola, Estela! Bienvenida a mi blog, aquí tienes tu casa. Me encantará verte a menudo. ¡Muchas gracias!ResponderCancelar

  • Carla - Hola Susana, muy buenas ideas en tu post de hoy. Yo estoy en Instagram y Twitter. Una pregunta estoy en Bloglovin, pero en realidad yo no hago nada ya que cuando publico un post automaticamente se actualiza en BloglovinResponderCancelar

  • Carla - Ay que de publico sin que terminase jajaja!. Mi pregunta era si compararías a Bloglovin igual que a las otras redes sociales? Y por ultimo podrias darme algunos tips para sacarle mejor provecho a Twitter?

    Besos,
    CarlaResponderCancelar

    • Susana - ¡Hola, Carla! Blogovin, al ser una plataforma de lectura de blogs, no requiere que hagas prácticamente nada. Con poner el botón para que quienes tienen cuenta te puedan seguir por ahí es suficiente. En cuanto a Twitter, ¡aisn, me pillas! Es mi asignatura pendiente… ¡Un beso y gracias por tu comentario!ResponderCancelar

  • Celis Guevara Wazzan - Excelente post. Ciertamente resulta abrumador estar en “todas” (o casi todas) las redes, mantenerlas activas es todo un martirio. Pero aunque se añadan ingredientes a la receta poco a poco, como dices ¿no sería recomendable desde el inicio crear las cuentas en las redes por si acaso…? Digo, por si acaso alguien, otra persona (con quién sabe qué intención) se te adelanta y te agarra el nombre…
    Saludos.ResponderCancelar

    • Susana - Recientemente he hecho justo eso en Ello. No actualizo en esa red pero he creado un perfil por si las moscas. Creo que es algo que se debe hacer siempre que consideras que una red tiene posibilidades de crecer o ponerse de moda. ¡Muchas gracias por tu aportación!ResponderCancelar

  • Ana - Pues mira, yo hago de community manager de andar por casa de la empresa de un amigo, y me limito a una sola red: facebook, que llega muy bien a mucho público, y hago una publicación diaria en la personal (https://www.facebook.com/profile.php?id=100005495715487)y cuando hay eventos en la de empresa( https://www.facebook.com/Hipica-Nuestra-Se%C3%B1ora-de-Salas-1497785647123631/?pnref=lhc). Y ello unido a un blog tuneado en plan página web(http://hipicadesalas.blogspot.com.es/).
    A más no llego, pq también me parece saturar si publicas lo mismo en Instagram, twitter, fb y queseyó; o generas contenido diferente para cada red. Imposible!ResponderCancelar

    • Susana - Totalmente de acuerdo, yo no estoy a favor de publicar lo mismo en todas las redes. Creo que si las tienes es para llevarlas de forma individual y portar algo diferente (aunque complementario, por supuesto) en cada una de ellas. Si con Facebook te va bien y no necesitas más, haces muy bien en limitarte a esa red. Lo importante es conseguir nuestros objetivos sin dejarnos la vida en ello.ResponderCancelar

  • Pretty Little Lawyer - QUé gran post y qué razón tienes.
    Mis redes sociales más usadas son el blog y gracias a ello puedo actualizar cada día mi Twitter, Pinterest y Google +. pero lo único que uso a diario pase lo que pase es el Facebook y mi Instagram.
    Un besito guapa 🙂ResponderCancelar

    • Susana - ¡Qué bien lo de actualizar a diario Facebook! Yo últimamente lo tengo un poquitín descuidado… ¡a ver si se me pega algo! JajajajaResponderCancelar

  • Véronique - Hola Susana, solo decirte que te leo por pura curiosidad y porqué escribes y me río contigo y ¡oye! algo aprendo aunque no estoy buscando nada en concreto ya que trabajo por cuenta ajena… de momento. Deseando seguir leyéndote… mientras remonto en el tiempo y te leo en posts antiguos. Gracias por lo que nos aportas. Un abrazoResponderCancelar

    • Susana - ¡Hola, Véronique! Eso es lo mejor que me podrías decir, ¡muchísimas gracias por aguantar mis peroratas sobre marketing! Intento hacerlo lo más ameno posible y me siento muy afortunada sabiendo que me lees 😉ResponderCancelar

  • Cómo ahorrar tiempo gestionando tus redes sociales » SusanaTorralbo - […] 5. Limitar el número de redes en las que estás. Es mejor que estés en unas pocas y las lleves al día que en muchas y no lleves ninguna en condiciones. Te lo digo a ti y a ese señor mormón del fondo con muchas esposas  (más razones, aquí). […]ResponderCancelar

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