Storytelling para novatos (I)

Storytelling para novatos

 

Tengo los pies más feos del mundo y puedo demostrarlo. Si alzas un poco la mirada, me darás la razón. Lo sé, la naturaleza se ha ensañado con mi dedo gordo. Es un nido de durezas y caldo de cultivo de futuros juanetes. Una elegía a la fugacidad de la vida, una advertencia de mi cuerpo que me recuerda que la senectud está esperando a la vuelta de la esquina, con un par de pantuflas con agujeros en los laterales. En estos precisos instantes, soy consciente de que la foto elegida para esta entrada es un despropósito. En realidad, lo que pretendía era que te fijaras en el libro y en mi increíble pose de narradora de historias, casual a la par que entrañable. Porque, si mis pies me lo permiten, quiero dedicar el post de hoy al storytelling y todo lo mucho y bueno que puede aportar a nuestros proyectos.

¿Pero qué es esto del storytelling, que tan de moda está ahora? ¿Moda? ¿Ahora? ¡Qué va! Esto se ha hecho siempre, lo único nuevo es que ahora lo llamamos de esta forma, mucho más cool. Pon un palabro en tu vida y lo añejo se convierte en vintage como por arte de magia. El storytelling es el arte de narrar historias. Ya ves. Más viejo que el hilo negro. Más antiguo que las pesetas. Ancestral como el bisonte de Altamira. Y, sin embargo, actual como unas mechas californianas. Curioso, ¿verdad? ¿Qué es lo que hace que sea tan importante justo ahora?

La atención es la mercancía más valiosa que existe hoy en día. Nos estamos volviendo turuletas. En la historia de la humanidad el cerebro nunca había tenido que procesar tanta información como ahora. Cada vez existen más medios de comunicación: a los tradicionales, sumamos continuamente nuevas redes sociales, blogs, email, videollamadas, mensajería instantánea… Y por si esto fuera poco, dentro de las redes sociales que ya existen, florecen, como setas o matrioskas 2.0, nuevas redes. Demos las gracias al faraón del universo y capitán de la Vía Láctea, el señor Zuckerberg.

En mitad de todo este caos, queremos destacar, que nos vean, que nos hagan ojitos y deshojen prados repletos de margaritas pensando en todas nuestras bondades profesionales y personales. Casi nada, oiga. Y todo ello sin darle al prozac ni a las bebidas espirituosas. Visto así, bien podría parecer que estamos todos un poco croquetas. Lo que viene siendo mal de la mente nivel camisa de fuerza y paredes acolchadas.

Pero como en algún momento debí tragarme un unicornio, un arcoiris, un pony rosa y una marmita de algodón de azúcar, déjame decirte algo, al más puro estilo Mr Wonderful: no hay nada imposible. Y menos en comunicación y marketing. Y si lo hay, ignorémoslo hasta que sea posible. Es evidente que resulta muy complicado destacar en mitad de todo este ruido. Porque, además, no sólo queremos captar la atención, queremos que nos recuerden y, aún más, queremos que compartan nuestros mensajes para tener la mayor repercusión posible (y porque es el mejor modo de maximizar el tiempo y/o el dinero que invertimos en promocionarnos). Parece complejo. Pero se puede. Esto es posible si aprendemos a crear mensajes contagiosos, que los demás quieran comentar y compartir con los suyos. Es posible si conseguimos devolver la magia a la comunicación, si no sólo logramos atrapar la atención de la gente un instante, sino emocionarles y hacerles sentir parte importante de nuestro proyecto, filosofía y valores.

En este sentido, los mejores mensajes que podemos construir son historias. Además de ser más fáciles de recordar, te implican emocionalmente, y, por tanto, es más probable que se compartan. Las historias se adaptan a todos los medios y formatos (video, texto, fotos…). Y por si fuera poco, se protegen mejor de la posibilidad de ir perdiendo su contexto o su sentido en cada interacción. De ahí la importancia del storytelling.

Necesitamos crear historias de marca que enganchen y que conecten de verdad. Además de servirnos para construir una marca a largo plazo con honestidad, el storytelling tiene muchísimas aplicaciones diferentes. Lo podemos usar:

-Para presentar nuestra empresa.

-Para anunciar un cambio o novedad.

-Para reafirmar los valores de nuestra marca.

-Para promocionar un servicio o producto concreto.

-Para lanzar algo nuevo.

-Para poner en valor nuestra capacidad para hacer lo que hacemos

 

Podría seguir así hasta el día del juicio final, pero creo que a estas alturas ya te habrás hecho una idea de lo importante que es. Seguiremos profundizando en este tema en posts venideros. Eso sí, para que puedas ir trabajando en la historia de tu marca, me gustaría que te hicieras esta pregunta: ¿por qué haces lo que haces? Es más, si lo escribes, mucho mejor. Y si me lo cuentas en los comentarios, te hago la ola y te regalo un kit de maracas digitales. No quiero que me cuentes qué haces, quiero que profundices en tu por qué. A partir de ahí, te enseñaré a contar tu historia del mejor modo posible. Agárrate porque 2017 viene pisando fuerte.

 

Por cierto, ¿algún podólogo en la sala?

 

¡Hasta la semana que viene!

 

 

También te puede interesar:

Únete a mi comunidad 

y no volverás a tener un miércoles aburrido

  • Lourdes - Pies feos? No has visto los míos, he tenido que renunciar a las sandalias por vergüenza. Me tienes lápiz en mano, pensando en mi por qué. Me encanta cuando nos pones deberes <3ResponderCancelar

  • Anna - Te hemos echado de menos, leerte me alegra el día SIEMLPRE. Y si hablas de juanetes, mucho más. Espero que estés recuperada! :*ResponderCancelar

  • SILVIA - Que gracia me hace tu verborrea. Soy muy fan Susana!ResponderCancelar

  • Silvia - ¡Como molas! 🙂

    Yo escribo para no terminar aun más loca, pero como no es un objetivo empresarial, no cuenta 😉ResponderCancelar

  • Valentina - Que bien leerte Susana! Espero de verdad que ahora estas mucho mejor, que me tenías preocupada!
    Sobre mi porqué, puedo mencionar 2: uno de cara a mi público y otro de cara a mi misma.
    – quiero transmitir a mi público que la artesanía es un negocio igual que todos los demás y como tal tienen que tratarlo. Yo quiero que se tomen en serio su imagen de marca para transmitir calidad, cobrar más y ganar más dinero.
    – para conseguir una vida a mi medida y trabajar de lo que me gusta sin ataduras de oficinas y horarios.

    ¿Qué me dices al respecto? Un abrazo muy fuerte, estoy pendientes del resto de posts sobre este tema, que me interesa un montón!ResponderCancelar

  • Elena - Qué bueno es tenerte de vuelta. Leerte alegra el día o al menos lo hace más agradable.
    ¿Por qué hago lo que hago? Para intentar ganarme la vida. Tristemente no me apasiona hasta el punto de no verlo como un trabajo.
    Preparada para entrenar este 2017 contigo ResponderCancelar

  • Caperu - Q rabia me dais las q decis q teneis los pies feos! Me recuerda a todas esas modelos hipermegaperfectas a las q les preguntan: Que es lo q menos te gusta de ti? y responden compungidas “mis pies” como si fuese una tragedia. Asi q Susana, piensa q ya tienes algo en comun con ellas. Y encima un ingenio q ya les gustaria a ellas!
    Q por que hago lo q hago? Porque necesito un proyecto aunque sea pequeño, q sea mio, q me permita seguir siendo “creativa” aunque muchos dias dudo de q realmente lo sea. Es mi ventana al mundo, la abro y digo, “hola aqui estoy! Este es mi pequeño mundo imaginario y os invito a pasar un rato”
    Debo decir q nunca pense q fuera facil, pero es mucho mas complicado de lo q creia.
    Besoss Susana!ResponderCancelar

  • María - “Interesante pregunta, querida Susana” -dijo María Holmes frunciendo el ceño y arrugando el mentón al apretarlo entre los dedos pulgar e índice. Y mirando al vacío prosiguió.

    “Hace muchos, muchos años, más de los que me gustaría, comencé a trabajar en un sitio, muy alejado de mi casa, de mi familia y de mis amigos. ‘Es un trabajo temporal’ decían todos, pero allí, en ese agujero, pasé 10 años de mi vida.
    Por supuesto que también hice amigos, y más que amigos – Holmes sonreía pícaramente – pero al final los kilómetros caían sobre mí como una losa… una losa que los años me hacían cada vez más difícil de cargar.
    Así que un buen día, uno de esos en los que estás contento pues has disfrutado de una magnífica experiencia, dije ‘Hasta aquí’. Y así se lo plantifiqué a mi jefe, al que un color se le iba y otro se le venía: su poder maléfico había sido vencido y se derretía sobre el frío suelo de aquella clase.
    Y fue entonces cuando decidí comenzar algo que había estado allí, en el fondo de mi mente – ¿o, quizás, de mi corazón? – desde siempre.
    Está siendo muy duro, no te lo voy a negar, pero ahora comienzo a ver, allá a lo lejos, muy pequeñita y muy débil, una luz, una luz que dice, con letras de neón ‘Soy el punto de cruce, aquí se igualan los ingresos con los gastos’.
    Y cuando llegue allí, seguiré adelante!!!”
    Los ojos de María Holmes estaban bañados de lágrimas, unas lágrimas que Susana Watson no podía saber si eran de tristeza por los años perdidos, o de alegría por la meta que al fondo ya se vislumbraba…ResponderCancelar

  • Lucía - Todas tenemos un porqué.
    Hace muchos años. Nación una niña, aparentemente igual al resto.Pero de una pasta diferente. Traía un don. Siempre estaba muy acompañada pero a la misma vez muy sola e incomprendida. Pasado los años. Tras muchos intentos de trabajos, algunos fracasos, sintiendo que vino para algo más.. Sin encontrar ese trabajo que te hace brillar los ojos, donde tu sonrisa abre todas las puertas y tus andares van dejando huella. Y de repente. Cuando alcanzas la madurez suprema, que te importa un pepino lo que digan. Terminas de aceptar, que eres de una pasta diferente. Que te gusta ser esa mujer, que todos susurran a la espaldas, porque no terminan de entender lo que haces. Porque ayudas a los demás a conseguir sus objetivos, porque impones tus manos y se sienten aliviados, porque les preparas tus remedios y consiguen levantar la cabeza. Porque me he vuelto a encontrar. Ahora sí, es el momento de abrir puertas con mi sonrisa, desprender magia con una mirada e intentar marcar la diferencia. Me queda un largo camino que recorrer, lleno de curvas, altibajos, chafarderas merodeando y un largo etc. Todavía no he llegado a ese momento en el cual mis gastos se igualan a mis ingresos. Pero si me siento feliz, realizada y un día, por arte de magia o porque los elfos me ayudaron, Encontré un blog que me vuelve a inspirar. Con ganas de seguir aprendiendo, desarrollar el blog (que ya poseo) para que de sus frutos. Marcando la diferencia con mis terapias en consulta, poder transportar esa diferencia al blog y que disfrutes desde tu casa, sentado en tu sofá favorito con un buen té, de un ratito mágico y te quedes conmigo.ResponderCancelar

  • Guadalupe - A ver! Desde hace una semana me estoy dando vueltas para ver como resumo todo lo que hago! Básicamente desde las diferentes áreas que trabajo mi intención es llegar a las personas mostrándoles que hay una manera más amigable, más comunitaria, más propia de hacer las cosas y lograr nuestros objetivos, en la elección de nuestros productos, en la elección de nuestros espacios, en nuestra comunicación, etc., dentro de un mundo tan competitivo y exigente. Así como también es posible tener una mejor calidad de vida, solo haciendo pequeños ajustes en nuestro día a día.
    Lancé mi blog hace un tiempo pero no logro encontrar el tiempo suficiente para ser metódica en la redacción y posteos, por más que me re organice!
    PD: me sentí muy identificada con el comentario de Lucia 🙂ResponderCancelar

  • Melisa - Porque quiero ayudar a que la gente disfrute de su vida y se de cuenta de que el cambio y el potencial de ser felices está dentro de ellos. Yo misma no he tenido una vida fácil y he conseguido disfrutarla haciendo pequeños reajustes, y me “obsesionado” con que las personas no se pierdan en los “y yo que le voy a hacer”, en los “es lo que hay y no puedo hacer nada” porque, por experiencia personal, creo que siempre es posible (muy mrwonderfulero todo tb :P)ResponderCancelar

  • Storytelling para novatos (II parte). Cómo contar tu historia de marca. » SusanaTorralbo - […] hemos venido a hablar de storytelling. Lo prometí aquí. Y no está una en edad de andar saltándose promesas. Líbreme el señor de ir tentando a la parca […]ResponderCancelar

  • Storytelling para novatos (III). Cómo ir un paso más allá » SusanaTorralbo - […] y no recuerdas que el término de marras es un viejo amigo de este blog y que ya hablamos de él acá y acullá. De hecho, hemos intimido tanto que ya sólo me falta ponerle un pisito. Y como no […]ResponderCancelar

  • Cómo mejorar la experiencia del cliente de tu tienda online » SusanaTorralbo - […] sabes qué es esto del storytelling, te vendrá de perlas la trilogía que publiqué recientemente aquí, aquí y […]ResponderCancelar

Your email is never published or shared. Required fields are marked *

*

*