Cómo nos afectan los cambios en el algoritmo de Instagram
2017 ha sido la pera. Se inventaron las extensiones de pelo para la nariz. El Gobierno redujo por tercer año consecutivo la inversión en sanidad, educación y protección social. La RAE añadió a su diccionario la palabra postureo. Neymar experimentó con el corte de pelo de Concha Velasco. Y tuvimos cambios en el algoritmo de Instagram como 4 veces a lo largo del año. Gracias, 2017. Todo bien. Nada de esto era necesario. Me he dado cuenta de que tocar las narices es la piedra rosetta del dueño de Instagram, Facebook y el mundo. Modificar el algoritmo una y otra vez hasta dejarnos locos es la capilla sixtina de su transitar por la vida. En este punto de la película, en el que lo mismo ves una publicación de hace 30 segundos que de hace 5 días, muchos nos preguntamos por el devenir de los acontecimientos. ¿Irá esto a peor? ¿Recapacitarán y nos dejarán Instagram en algún momento tal y como era antes? ¿Surgirá una nueva red social a la que nos mudaremos en masa? Los más agoreros dicen que el contenido orgánico se mudará a otras plataformas. Insisten en que habrá una migración paulatina a redes en las que el alcance de