
Cosas que no debemos aprender de los anuncios de compresas
Los publicistas somos gente extraña. A veces podemos alumbrar grandes ideas y otras, sin embargo, tenemos menos vista que un pescao frito. Y esto es precisamente lo que pasa con ese tipo de anuncios que toda mujer ha maldecido al menos una vez en su vida: los de compresas. Es pensar en este tema y nos patina la sesera. Ni carrera, ni posgrado ni experiencia que valga. Cuando un publicista se enfrenta a un anuncio de compresas, deja de saber todo lo que sabía, va a tientas por la vida, como cabra sin pastor. Por eso hoy quiero contarte cuáles son las 3 cosas que no deberías aprender de los anuncios de compresas. Dale al play, que te lo cuento en un periquete: ¿Tú también crees que los publicistas estamos entre poco y nada acertados con este tipo de anuncios? Cuéntamelo aquí debajo, en los comentarios. Y si te ha gustado el video, recuerda que me ayudas nivel Dios compartiéndolo. Es un dale a tu cuerpo alegría Macarena para el alma y el curasao. Y eso, cuando una le da a las teclas o a la cámara en soledad, reconforta más que una sopita en invierno. Palabra de blogger. ¡Hasta la semana
