7 trucos imprescindibles para escribir los títulos más llamativos de todos los tiempos

Cuando estudiaba en la universidad, me pasé un cuatrimestre completo escribiendo títulos. El profesor de Redacción periodística estaba extrañamente obsesionado con ellos, así que me pasaba el día titulando todo lo que sucedía a mi alrededor, transformando cualquier suceso cotidiano en el acontecimiento del siglo. Si mi madre hacía limpieza en el trastero y tiraba algo de cuando era pequeña, yo anotaba en mi cuaderno: “Adiós, infancia, adiós”. Si me enteraba de que el vecino del cuarto había conseguido a dedo un puesto en el ayuntamiento, yo escribía: “Bienvenidos a la era digital”. Si la frutera dejaba a su marido por uno más joven,  “Destituido por renovación generacional”… Aquello era un no parar de emociones, la vida convertida en tiovivo…

Bromas aparte, aquel entrenamiento me resultó tremendamente útil porque de nada sirve escribir un texto sublime si no tiene un título llamativo que invite a su lectura. Y esto tiene muchísimas aplicaciones: asuntos de emails, publicaciones en redes sociales, títulos de posts, carteles, etc. Por eso hoy os quiero hablar de cómo escribir titulares que hagan caerse de culo a quienes los leen. ¡Empezamos!

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1. El elemento extraño.

Consiste en incluir algo contradictorio en una serie. La sorpresa y, por tanto, el interés están asegurados. Por ejemplo:

“Cuatro bodas y un funeral”

“Veinte poemas de amor y una canción desesperada”

“Dos solteros y un biberón”

“Come, reza, ama”.

 

2. Expresiones absolutas.

Palabras como “mejor”, “favorito”, “para siempre”, “nunca”, “jamás”, o construcciones como “de todos los tiempos”, “de la historia” nos seducen porque nos lanzan la promesa de acotar el conocimiento universal y colocarlo en la palma de nuestra mano.

“Cosas que nunca te dije”

“10 objetos imprescindibles en mi bolso”

“El tutorial definitivo para aprender a usar Lightroom”

“Mis 5 películas favoritas para los días de lluvia”

“Las prendas de esta temporada que jamás deberían entrar en tu armario”

 

3. El arte de la provocación.

Una pregunta sorprendente, una afirmación loca, negar lo evidente… son algunas de las herramientas clásicas de la provocación. ¡Que se lo digan a cualquier tertuliano de la tele!

“¿Quién es el desconocido que se pone tus zapatos?”

“¿Siempre sueñas en pequeño?”

“Lo confieso, soy Batman”

“Todo el monte sí es orégano”

“Descubre nuestra selección de barbudos en adoptauntio.com”

“El ADSL más tonto del mundo y el peor vendido de la historia”

(Esta última es de PepePhone… ¡son geniales!).

 

4. A los problemas, soluciones.

Formula un problema con el que se puedan sentir identificados tus lectores e introduce inmediatamente la solución, aunque sin desvelarla, como si fuera una luz al final de un túnel. Por ejemplo:

“¿Tu blog recibe pocas visitas? Descubre cómo conseguir más”

“¿Cansada de soñar despierta? Empieza a vivir la vida que quieres”

“¿Te bloqueas a la hora de escribir? Prueba esto”

“¿Aún no has planeado tus vacaciones? 25 destinos paradisíacos”

 

5. Leer esto cuando…

En mayor o menos medida, todos somos cotillas e impacientes por naturaleza. No hace falta llegar al nivel “vieja del visillo” para que nos sintamos atraídos por lo secreto, lo misterioso o simplemente aquello que se estipula que debemos hacer en un determinado momento, situación o lugar. Es como comer chocolate justo antes de la cena: no es el momento, pero ¿quién se resiste a una onza cuando la tiene delante?

“Leer sólo en caso de emergencia”

“Leer cuando no seas capaz de encontrar inspiración”

“Leer esto cuando creas que ya lo sabes todo sobre cómo educar a tus hijos”

“Leer esto cuando sientas que nadie te comprende”

Aquí quiero hacer un alto en el camino porque usar la estrategia del misterio cada dos por tres para asuntos que, además, no son la repera es absolutamente contraproducente. Seguro que lo has visto alguna vez en Facebook: ese típico contacto que está sembrando continuamente el misterio sobre asuntos menores: “muy pronto novedades”, “estoy preparando muchas sorpresas”, “deseando contaros mis nuevos proyectos”… y después nada de nada. ¡Gran error!

 

6. ¿Cómo?

¿Sabías que un gran porcentaje de las búsquedas que hacemos en Google empiezan con la palabra “cómo”? Y es que Internet se ha convertido en un instrumento didáctico imprescindible, un compañero inseparable cuando queremos aprender cosas nuevas. Por eso, si empiezas tu título con un “cómo” ganarás atención.

“Cómo escribir títulos molones para tus newsletters”

“Cómo conseguir indexar tu web en Google para recibir visitas en tropel”

“Cómo hacer que tu pareja bese el suelo que pisas”

“Cómo decir que no sin sentirte mal”

“Cómo lograr meterte en tus vaqueros de hace diez años sin tener que llamar a los bomberos”

 

7. El poder de los rankings.

Cada día somo más fanáticos de las listas. Son como pequeñas píldoras informativas que nos permiten conocer lo imprescindible sobre un tema en muy poco tiempo. Por eso, si tu título sugiere que lo que vamos a leer a continuación es una porción concentrada, corta y resumida de información, atraparás el interés de muchos, sobre todo de aquellos que vamos siempre con prisas, escaneando en lugar de leer con calma.

“10 apps imprescindibles para este verano”

“5 recetas para tus postres navideños”

“8 claves para tener una piel perfecta”

“20 maneras de decir que no sin dejar de ser agradable”

“7 frases para repetirte a ti mismo cuando quieras asesinar a alguien”

 

Estos son los 7 básicos para la redacción de títulos, pero me gustaría añadir un no-básico muy común en redes sociales del que debes huir como de la peste. ¿Qué digo como de la peste? Como de ir de compras con tu suegra, de los grupos de whatsapp, de una silkepil en funcionamiento, de un abrazo en agosto a las tres de la tarde, de los tacones en las barras libres… ¡Huye como alma que lleva el diablo! Nunca hables en primera persona del plural (“nosotros”) cuando trabajas tú solo, cuando tu negocio eres tú y sólo tú. Cada vez que lo hagas, esteremos más cerca del fin del mundo.

 

Una vez mencionado el apocalipsis, ya no me queda nada más en el tintero, pero podemos seguir hablando aquí debajo en los comentarios. Cuéntame: ¿cuál es tu fórmula secreta para llamar la atención con tus textos? ¿Tienes algún no básico del que huir como de vaciar el lavaplatos?

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  • Rachel´s Puzzle Things - Me han gustado mucho tus recomendaciones. Cuando estudiaba periodismo, titular me encantaba. Comprimir en pocas palabras toda una realidad con ingenio e inteligencia era un reto que me atrapaba. Al especializarme en infografía y en diseño perdí un poco de práctica al respecto, así que tendré en cuenta tus recomendaciones a la hora de redactar los titulares de mis post, que no te quepa duda. Gracias, muy especialmente, por el último párrafo. Siempre me ha chirriado leer hablar de nosotros cuando en realidad sólo hay un yo detrás de una pequeña empresa o detrás de un blog ;DResponderCancelar

    • Susana - Jajajaja, gracias, Raquel. ¡No me he podido resistir a incluir ese último párrafo, aunque se saliera un poco del tema! 😉 Periodismo, diseño… ¡eres de las mías! Ahora mismo me doy una vueltecita por tu blog. ¡Un beso!ResponderCancelar

  • Sandra Hernández - Plas, plas, plas… ¡no me he podido reír más! ¡Eres una crack!ResponderCancelar

    • Susana - Yo yo que creía que era un chica seria… ¡Un beso, Sandra!ResponderCancelar

  • Marta - ¡Olé!
    Me ha encantado tu post de hoy… simplemente ¡brillante! 🙂
    GraciasResponderCancelar

  • Anna Torrent - ¡Qué genial, Susana! Lloro de risa con el post y lo mejor es que me parece súper útil, lo pienso a aplicar todo, todo, menos el último “no-básico”, jajajaja, ese ya me ha quedado claro que no.ResponderCancelar

    • Susana - Jajajaja, síiiiii, ese es el coco, hay que huir de él. ¡Gracias, Anna!ResponderCancelar

  • Mercedes - A mí también me dan miedo las silkepil, jijijiji, y los que hablan de sí mismos en plural. ¡Buenísimo! Hoy te has salido.ResponderCancelar

    • Susana - ¡Gracias, Mercedes! Mi hermana y yo tuvimos una máquina endiablada de esas cuando adolescentes y al principio nos peleábamos por usarla, pero en cuanto la probamos nos peleábamos para que se la quedara la otra. ¡Qué cosa más dolorosa!ResponderCancelar

  • Rocío - Me ha venido genial, anoche estuve hasta las mil intentando poner un título a un post, así que mil gracias, bella. Muy sabios tus consejos!!
    Muacks!!ResponderCancelar

    • Susana - ¡Oh, qué bien! Ya estoy deseando ver ese título… ¡Besitos!ResponderCancelar

  • objetivo de maria - Tus consejos son la leche, nunca caigo en lo importante como haces tu.. no sé atraer gente con tanta inteligencia. Un besoteResponderCancelar

    • Susana - ¡Muchas gracias, María! Es normal, son cosas en las que muchas veces no se caen. Pero ya verás como a partir de ahora te acuerdas cada vez que vayas a escribir un titular. ¡Un beso!ResponderCancelar

  • marmarciana.com - Susana, esta mañana me ha enviado una amiga el enlace de este post y llevo toda la mañana enganchada a tu web. ¡Qué bonita, qué original, qué chulos tus posts y qué todo! Me ha encantado descubrirte.ResponderCancelar

    • Susana - ¡Hola, Mar! Estoy encantada de tenerte por aquí. ¡Ven siempre que quieras!ResponderCancelar

  • Justa Sanchez - Hola, Susana! Cada día me divierto más con tus post, son siempre útiles y frescos. Además, lo explicas todo tan graciosa y a la vez tan claro que es imposible no aprender. Muchas gracias!ResponderCancelar

    • Susana - ¡Muchas gracias, Justa! Feliz de que te diviertas leyéndome. ¡Un beso!ResponderCancelar

  • Pilar - Me encanta esta publicación Susana !!! Muy buenos algunos de los slogans que has recopilado. Yo tampoco he comprendido nunca a la gente que habla en plural, en este ámbito de trabajo y tampoco en los personales.
    Saludos,ResponderCancelar

    • Susana - ¡Gracias, Pilar! En el ámbito profesional aún le puedo encontrar una explicación (querer dar una falsa imagen de empresa grande), pero en el personal es un caso clínico, jajajaja. Yo aún no me he topado con ninguno, pero me partiría de risa. ¡Un beso!ResponderCancelar

  • Eva - ¡Hola Susana!, a mi también me parece genial tu artículo y pienso aprovechar varios de tus consejos, muchas gracias. En mi caso, si que puedo hablar en plural, pues aunque en el tema de las redes sociales normalmente manejo yo las publicaciónes, no estoy sola, trabajamos en equipo. Pero ¿en serio hay gente que es sólo uno y habla como si fueran varios?, lo veo absurdo, a no ser que quieran dar la apariencia de que la empresa es grande. Opino que esto al final es contraproducente. Un abrazote.ResponderCancelar

    • Susana - ¡Hola, Eva! Claro, en tu caso está más que justificado; si sois más de uno, se habla en plural, eso es impepinable. Pero cuando uno le da a las tecla en la más completa soledad y su negocio es uno mismo y se sabe, es un poco de loquito hablar desde el “nosotros”. Y sucede mucho, las redes sociales están plagadas de casos así. Supongo que detrás de esto está la idea de dar la imagen de ser una empresa más grande o más consolidada, pero es que queda muy raro. Si se es pequeño, no pasa nada. ¡Fuera complejos! Si algo bueno tienen los negocios unipersonales es que te permiten tener más cercanía con tu público, así que ¿por qué cargarte esto de un plumazo escribiendo “nosotros”? Misterios 2.0 😉ResponderCancelar

  • elisa - jajajaja Susana me parto!!! me ha encantado el post, super divertido y útil, lo de sacar el lavavajillas que gran verdad, yo huyo siempre 🙂

    Y ahora en serio, hablando de lo que nos cuentas, me viene super bien porque justo estaba preparando un post sobre mi viaje a Argentina y no sabía que titulo ponerle para que enganche, así que ahora le voy a dar unas vueltitas al tema, a ver que se me ocurre, pero seguro que no será algo tan ocurrente como los que tu inventas eres una artista en todo!!!! joooo yo quiero ser como tu.
    muaaaaaaaResponderCancelar

    • Susana - Estoy segurísima de que será genial, Elisa. Ya tengo ganas de ver el título y el post completo, claro, aunque sé que me voy a morir de envidia y me pondré de color verde guisante mientras miro el calendario con cara de loca. Eso es lo que va a pasar. Lo sé.ResponderCancelar

  • Carolina Ruiz - Acabas de tumbar para siempre eso de que la letra con sangre entra… mucho más divertido y entrante si nos lo cuentan como tú. Gracias por este post que me ha hecho reír de principio a fin y me ha enseñado tantas cosas.ResponderCancelar

    • Lucía - De mayor quiero ser como tú <3 <3 <3 y tener ese salero escribiendo. ¡Un post genial!ResponderCancelar

      • Susana - … ¿Una loca histérica? es muy fácil, a mí no me ha costado nada serlo 😉 jajajajaja. ¡Besos, Lucía!ResponderCancelar

    • Susana - ¡Muchas gracias, Carolina! Aquí sangre la justa, jajaja. Y despiporre todo el que queráis.ResponderCancelar

  • María Escolá - Jajaja, ¿no soy la única que se hace la tonta cuando hay que sacar el lava?? Creía que sólo pasaba en mi familia!!!

    Gracias! un post superguay! BesosResponderCancelar

    • Susana - ¡Gracias, María! Pues no, lo del lavavajillas es una epidemia de proporciones similares a lo que sucede cuando llamen al timbre, hay que sacar la basura o ir a Correos, jajajaja. ¡Un beso!ResponderCancelar

  • Amakuyi - Me ha encantado tu entrada! Me he reído un rato pero sobre todo…..he aprendido un montón de cosas! Mil gracias!ResponderCancelar

    • Susana - ¡Muchas gracias, Amaia! Yo también me lo pasé muy bien escribiéndola. Feliz de haberte hecho reír.ResponderCancelar

  • Xènia Roca - Bon dia Susana, qué post más interesante. Yo de casualidad inicio casi todos mis títulos por Cómo ya que hago tutoriales, pero no por llamar la atención.

    Ahora, estoy contigo que es contraproducente usar “el misterio” cada dos por tres. De hecho hay un blog que he dejado de leer por ese motivo. Parecía más una vendedora de humo que una bloguera sincera. Cada vez el título era más GRANDE y la contenido MÁS PEQUEÑO.

    Un Saludo y encantada de conocerte.ResponderCancelar

  • Cuqui - Me encanta, es genial y sobre todo nos ayuda a las novatas a titular nuestros “tristes post”, bueno la próxima vez nos saldrán mejor….ResponderCancelar

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  • chanel - 7 trucos imprescindibles para escribir los títulos más llamativos de todos los tiempos » SusanaTorralboResponderCancelar

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