Consejos para mejorar tus imágenes y textos en Instagram y transmitir más y mejor
El mundo se va a pique. Nos quedan cuatro días para la extinción de la raza humana tal y como la hemos conocido hasta ahora. No es mi deseo sonar alarmista, pero cuando cuente el por qué de mi alarma, desazón y congoja, me darás la razón y pensarás que soy la persona más cabal y sensata que hayas conocido nunca (y que conocerás, porque recuerda que ya vamos caminito de Belén). El otro día vi a una señora mayor, muy mayor, de las que han usado siempre un móvil con teclas grandes, de las que están más allá del ocaso de su existencia, haciendo una foto a su tostada y su café, a pesar de saberse rodeada de caras conocidas y desconocidas, como si no le importara la vida más allá de una pantalla ni tuviera suficiente edad para saber que una tostada fría es la mayor desgracia y paradoja gastronómica del mundo. Yo no estaba preparada para esta eventualidad. ¿Estamos locos o qué? ¿Qué ha pasado con los abuelos que se conformaban con dar de comer a las palomas? Yo te diré lo que ha pasado: Instagram. Instagram, esa red que mantiene cada día más culámenes sentados en el inodoro más tiempo