La historia detrás de las fotos
En raras ocasiones suelo hacer reportajes a mi propia familia. Ya sabéis, en casa del herrero…. Pero esta vez se trataba de una ocasión especial. Este es mi sobrino Samuel. El día que hice estas fotos tenía 4 años. Y esta es su amiga Rebeca, la hija de unos amigos muy queridos. Le lleva 4 años de ventaja a Samuel, pero eso nunca ha sido inconveniente para que jugaran y se lo pasaran genial juntos. Samuel siente adoración absoluta por esta niña y cada encuentro es una fiesta. El problema es que Samuel aún no entiende palabras como crisis, desempleo o emigración, así que nunca supimos cómo explicarle que pronto dejaría de ver a Rebeca. En cambio, nos propusimos guardar para siempre el recuerdo de su amistad para que tuviera constancia, pasados los años, de lo importante que había sido esta niña para él y de lo feliz que se sentía jugando con ella. La memoria, a esa edad, es frágil. Pero, gracias a estas fotos, la recordará aunque pase mucho tiempo hasta la próxima vez que puedan verse. Quedamos unos días antes de que Rebeca se marchara, en una zona de campo, a las afueras de Sevilla. Era un