
Transitar periodos de incertidumbre en tu negocio
Hace unos meses lloraba a moco tendido en la consulta de una doctora intentando digerir el diagnóstico que me acababa de dar. Ese tipo de diagnóstico que suena a sentencia llena de verdaderas absolutas, extremas e inamovibles. Sentencias del tipo “nunca más podrás volver a…” que se te clavan en el pecho como un rosario de espinas.



